Salmo para los veinte años


 E                   B7                     E
Igual que un niño perdido por entre la multitud,
                     B7                     E
fui preguntando por Dios y el mundo no respondió,
                  B7                     E
el mundo no respondió, el mundo no respondió.

Me dieron muchas respuestas a lo que no pregunté:
yo preguntaba por Dios y el mundo sin responder,
el mundo sin responder, el mundo sin responder.

 E                         A               E  B7         E  
YO SOY AQUEL QUE POR LAS CALLES Y BARRIOS PREGUNTA POR DIOS
                     A                   E B7       E 
BUSCO RESPUESTAS DE PAZ, DE JUSTICIA, DE VIDA Y DE AMOR. (2)

Igual que un niño perdido que llora por su papá,
fui preguntando por Dios y el mundo no contestó,
y el mundo no contestó, y el mundo no contestó.
Muchos me dieron sonrisas queriendo hacerme olvidar
yo preguntaba por Dios y el mundo sin contestar,
y el mundo sin contestar, y el mundo sin contestar.

Fui preguntando a los sabios lo que pensaban de Dios;
todos seguían de largo por no saber contestar,
por no saber contestar, por no saber contestar.
Hoy una brisa divina puebla mi rostro de paz;
yo mismo soy la respuesta de que mi Dios vivo está,
de que mi Dios vivo está, de que mi Dios vivo está.