Solm              Dom           Re

Perdona a tu pueblo, Señor,

       Re7           Mib           Re            Solm

perdona a tu pueblo, perdónale, Señor.

 

Solm                  Mib           Fa-Sib

No estés eternamente enojado,

                  Dom     Re     Re7-Mib  

no estés eternamente enojado,

        Re            Solm

perdónale, Señor.

 

Por tus profundas llagas crueles,

por tus espinas y por tus hieles,

perdónale, Señor.

 

Por las heridas de pies y manos,

por los azotes tan inhumanos,

perdónale, Señor.

 

Por los tres clavos que te clavaron,

y las espinas que te clavaron,

perdónale, Señor.

 

Por las tres horas de tu agonía,

en que por Madre diste a María,

perdónale, Señor.

 

Por la abertura de tu costado,

no estés eternamente enojado,

perdónale, Señor.